TEMA 15: PRODUCCION DE ANTIBIOTICOS
Dr. Pedro F. Mateos
I. INTRODUCCION
Los antibióticos son productos del metabolismo microbiano que son capaces de matar o inhibir
el crecimiento de otros microorganismos a bajas concentraciones.
Durante la II Guerra Mundial la demanda de agentes quimioterapéuticos para
tratar las infecciones de las heridas condujo al desarrollo de un proceso de producción
para la penicilina y al inicio de la era de investigación sobre los antibióticos.
En la actualidad continua siendo una de las áreas más importante de
investigación dentro de la Microbiología Industrial.
El número de antibióticos descritos continúa aumentando debido a los programas intensivos
de búsqueda en todos los países industriales. En 1961 eran conocidos
513 antibióticos, 4076 en 1972, 7650 en 1985 y en 1990 alrededor de 8000.
Cada año se detectan aproximadamente 300 nuevas sustancias con actividad antibiótica,
de las que el 30-35% son componentes secundarios de las fermentaciones de antibióticos
conocidos. Del gran número de antibióticos conocidos de origen microbiano,
solamente 123 se producían por fermentación en 1984. Además,
más de 50 antibióticos se producían como compuestos semisintéticos
y 3 antibióticos (cloranfenicol, fosfomicina y pirrolnitrina) se producen
en forma completamente sintética.
Los antibióticos son producidos por bacterias y hongos. Entre los hongos, solamente 10 de los antibióticos conocidos se producen comercialmente
y solamente las penicilinas, cefalosporina C, griseofulvina y ácido fusídico
tienen importancia clínica. En las bacterias existen muchos grupos taxonómicos que producen antibióticos.
La mayor variedad en estructura y número de antibióticos se encuentra
en los actinomicetos,
especialmente en el género Streptomyces.
La producción mundial de antibióticos en 1979 estaba por encima de
las 100.000 toneladas por año. Las ventas brutas anuales, sólo en USA,
eran de 1000 millones de dólares, con la cefalosporina en la posición
de cabeza, seguida de la ampicilina y las tetraciclinas.
Antes de 1960 aproximadamente el 5% de los antibióticos recientemente aislados
eran útiles terapéuticamente. En los años siguientes fueron
descubiertos nuevos antibióticos a una velocidad aproximadamente constante,
pero el porcentaje de los nuevos antibióticos que realmente llegaban al mercado
descendió desde el 2,6% entre 1961-1965 al 1% entre 1966-1971. Esto se debe
fundamentalmente a un aumento severo en los costes del desarrollo y de las pruebas
clínicas, de forma que muchos fabricantes producen solamente aquellos compuestos
que claramente muestran un progreso terapéutico prometedor. Por término
medio se necesitan alrededor de 8-10 años para desarrollar un nuevo antibiótico
a un coste medio de 10x106 - 20x106 dólares (2500 millones
de pesetas; 15 millones de euros).
La obtención de mejores antibióticos se lleva a cabo por modificación de los compuestos conocidos utilizando
medios químicos
o genéticos (mutasíntesis,
fusión de protoplastos, tecnología del DNA recombinante). Sin embargo,
solamente por procesos de Screening pueden esperarse encontrar antibióticos con estructuras básicas
enteramente nuevas, especialmente por la utilización de nuevos procedimientos
de prueba y por la investigación en nuevos grupos de microorganismos.
II. PRODUCCION DE PENICILINAS
Los antibióticos ß-lactámicos se caracterizan por poseer en su estructura el anillo ß-lactámico
que está compuesto por 3 átomos de carbono y 1 átomo de nitrógeno.
Los antibióticos ß-lactámicos se pueden dividir en cinco clases
diferentes:
· Penicilinas
· Clavamas
· Cefalosporinas
· Monobactamas
· Carbapenemas
Las penicilinas y cefalosporinas pertenecen a los más efectivos de todos los
agentes terapéuticos usados en el control de las enfermedades infecciosas.
La penicilina fue descrita
por Fleming en 1929. Un grupo de investigación en Oxford, bajo la dirección
de Florey y Chain, la aisló a partir de cultivos de Penicillium notatum
en 1940 y la primera aplicación clínica de la penicilina se realizó
en 1941. Las penicilinas son producidas por muchos hongos, particularmente especies
de Penicillium y Aspergillus.
Las penicilinas naturales
son efectivas contra numerosas bacterias Gram +. Son lábiles en medio ácido
y pueden ser inactivadas por hidrólisis del anillo ß-lactámico
con penicilinasas. Debido a su baja toxicidad pueden ser utilizadas grandes dosis
de penicilina, solamente un pequeño porcentaje de pacientes desarrollan alergia
(0,5-2%).
Los antibióticos ß-lactámicos son inhibidores específicos
de la síntesis de peptidoglicano, componente de la pared celular bacteriana.
Son análogos estructurales de la D-alanil-D-alanina y por ello se considera
que estos fármacos se unen a las transpeptidasas a las que inactivan irreversiblemente.
Algunas penicilinas son menos efectivas frente a Bacterias G - debido a que la membrana
externa bloquea su paso al interior, aunque las penicilinas
sintéticas y cefalosporinas tienen efecto también
frente a Bacterias G -.
1.- Estructura química
La estructura básica de las penicilinas es el ácido 6-aminopenicilánico (6-APA), que consiste
en un anillo tiazolidínico con un anillo ß-lactámico condensado.
El 6-APA lleva una parte variable acilada en la posición 6.
Si la fermentación de penicilina se lleva a cabo sin adición de precursores
de la cadena lateral se producen las penicilinas
naturales. A partir de esta mezcla solamente es útil
terapéuticamente la bencilpenicilina; los otros compuestos deben ser eliminados durante la etapa de recuperación
del producto. La fermentación puede ser controlada mejor añadiendo
un precursor de la cadena lateral, de forma que solamente se produzca una penicilina
deseada. Más de 100 penicilinas biosintéticas han sido producidas de esta forma. En los procesos comerciales, sin embargo,
solamente han sido producidas la penicilina
G y la penicilina V, y cantidades muy limitadas de penicilina
O. Utilizando el ácido fenoxiacético, como precursor
de la cadena lateral, se consiguió la obtención de penicilina V (fenoximetilpenicilina),
penicilina que es particularmente estable en medio ácido y que puede, por
tanto, suministrarse por vía oral al contrario de lo que ocurre con la penicilina
G ya que debido a su sensibilidad a los ácidos no se puede administrar oralmente
puesto que es hidrolizada en el estómago.
A diferencia de las anteriores, las penicilinas
semisintéticas incluyen diversas penicilinas obtenidas
al añadir químicamente una gran variedad de cadenas laterales al ácido
6-APA. Penicillium chrysogenum puede sintetizar este ácido si el medio
de cultivo carece de precursores de la cadena lateral. Sin embargo, la producción
de 6-APA en estas condiciones es tan pequeña que hace inviable este procedimiento.
La deacilación química tampoco es rentable pues este proceso comprende
tres etapas que deben llevarse a cabo a baja temperatura y en condiciones anhidras
estrictas, requiriéndose además varios solventes químicos. Por
estas razones, la producción industrial del 6-APA necesario para la fabricación
de penicilinas semisintéticas se realiza por deacilación enzimática
de la penicilina G. Este proceso biológico se basa en la producción
por ciertas bacterias de acilasas que eliminan el grupo bencilo. La deacilación
se realiza en H2O a 37°C, lo que reduce considerablemente los costes.
Después de la deacilación se obtiene una solución de sales sódicas
del ácido fenilacético y 6-APA. El fenilacético recuperado se
puede utilizar posteriormente para la producción de penicilina G. Debido a
sus mejores características (estabilidad a la acidez, resistencia a ß-lactamasas,
mayor espectro antimicrobiano), las penicilinas semisintéticas han llegado
a ser extensamente utilizadas en terapia.
Aproximadamente el 38% de las penicilinas naturales producidas
comercialmente se utilizan en medicina humana, el 12% en veterinaria y el 43% como
material de partida para la producción de penicilinas semisintéticas.
2.- Biosíntesis y regulación
El anillo ß-lactámico-tiazolidínico de la penicilina se produce a partir de L-cisteína y L-valina.
La biosíntesis se produce por medio de un dipéptido compuesto de ácido
L-a-aminoadípico (L-a-AAA)
y L-cisteína. Subsecuentemente se conecta la L-valina mediante una reacción
de epimerización, dando lugar a la formación del tripéptido
d-(L-a-aminoadipil)-L-cisteinil-D-valina.
El primer producto de la ciclación del tripéptido que puede ser aislado
es la isopenicilina N, pero no se conocen las reacciones bioquímicas que conducen
a este intermediario. La bencilpenicilina se produce en el intercambio de L-a-AAA (L-a-aminoadípico) con
ácido fenilacético activado. El 6-APA, que no es un producto intermediario
de biosíntesis, se excreta en ausencia de un precursor de la cadena lateral.
Se conocen varios mecanismos reguladores en la biosíntesis de la penicilina. El aminoácido lisina
es sintetizado a partir de la vía que origina el ácido L-a-aminoadípico de forma que la
penicilina y la lisina comparten una ruta biosintética ramificada común.
La lisina inhibe la síntesis de penicilina debido a que inhibe por retroalimentación
a la homocitrato sintasa, un enzima implicado en la síntesis de L-a-AAA. Si el L-a-AAA es deficiente, no puede sintetizarse penicilina.
Sin embargo, la retrorregulación por
lisina no parece ser una etapa limitante en la biosíntesis
de penicilina. La biosíntesis de penicilina se ve afectada por la concentración de fosfato y
también muestra una clara represión
catabólica, particularmente por glucosa.
3.- Desarrollo de cepas
La producción
de penicilina por la cepa aislada por Fleming era de aproximadamente 2 u.i./ml; los
procesos actuales producen un título de penicilina de aproximadamente 85.000
u.i./ml. Este es un aumento desde 0,0012 g/l hasta 50 g/l e ilustra bien el valor
y el poder de un programa de selección de cepas.
La mejora del cultivo
inicial se produjo en 1943 con el aislamiento de la cepa Penicillium chrysogenum
NRRL1951. Este microorganismo era más adecuado para la producción en
cultivo sumergido que la cepa original, Penicillium notatum. Mediante posterior
mutagénesis fué aislada la cepa WisQ176, la cepa original de la línea
de cultivos Wisconsin. WisQ176 fué adoptada por la mayor parte de los fabricantes
de penicilina y fué utilizada como cepa original en los distintos programas
comerciales de mejora de cepas, acerca de los que se ha publicado poco (secreto industrial).
Si bien los aumentos de rendimiento han sido el objetivo principal del desarrollo
de las cepas, también han sido optimizados otros factores que tienen un efecto
sobre la fermentación y la eficiencia de recuperación del producto.
Los principales avances en el procesamiento han sido obtenidos a través del
screening empírico de mutantes. Hasta mitad de los años 60 los mutágenos utilizados más
frecuentemente eran los rayos X, mostaza nitrogenada y radiaciones de longitud de onda
corta. Más recientemente han sido utilizados como mutágenos
la nitrosoguanidina,
los agentes alquilantes
y los nitritos. A principios
de los 70 la mejora de cepas por el mero uso de la mutación había alcanzado
su límite. El descubrimiento de un ciclo parasexual en Penicillium chrysogenum
proporcionó una forma de utilizar la recombinación
genética para el desarrollo de cepas. Se describieron
diploides heterozigóticos que tenían títulos de penicilina superiores
a los de las cepas haploides parentales. Sin embargo, el mayor porcentaje de cepas
con producción superior de penicilina se produjo a partir de los haploides
segregantes de los cruces entre mutantes de diferentes líneas. La técnica
de fusión de protoplastos abrió un nuevo enfoque en el desarrollo de cepas de alta producción
obteniéndose rendimientos del 8% superiores a los obtenidos por mutación
y selección. Además, algunas de las cepas resultantes han tenido mejores
características de crecimiento, como esporulación más estable
y mejor crecimiento para la producción del inóculo. El uso de la ingeniería genética
para aumentar la síntesis de enzimas que catalizan pasos limitantes, mediante
la amplificación génica o mejora de la transcripción, no ha
sido todavía posible en Penicillium chrysogenum debido a la ausencia
de datos biosintéticos precisos y a la ausencia de buenos sistemas vector-hospedador.
Sin embargo, se ha construido un banco de genes para Penicillium chrysogenum
y se ha desarrollado un sistema de transformación.
4.- Métodos de producción
La penicilina G y la
penicilina V son producidas
utilizando procesos sumergidos en fermentadores de 40.000-200.000 litros. Debido
a las dificultades en el suministro de oxígeno no pueden ser empleados tanques
mayores. La fermentación de penicilina es un proceso aeróbico con una
velocidad de absorción volumétrica de oxígeno de 0,4-0,8 mM/l
min. La velocidad de aireación requerida está entre 0,5-1,0 vvm dependiendo
de la cepa, del biorreactor y del tipo de impulsor. Para el mezclado se suelen utilizar
varios impulsores de tipo turbina (120-150 rpm). El rango de temperatura óptima
es de 25-27°C.
Un esquema típico de producción de penicilina se muestra en la figura.
El inóculo se
inicia utilizando esporas liofilizadas. Debido a la gran variabilidad de las cepas
de alta producción, es necesario el mantenimiento cuidadoso de las cepas.
La concentración de esporas (óptima 5x103/ ml) y la formación
de agregados son cruciales para el rendimiento subsecuente. Si se quiere conseguir
una velocidad óptima de formación de penicilina, los agregados (pellets)
no deben crecer como bolas compactas sino de una forma suelta.
Después de varias etapas de crecimiento está preparado el cultivo de producción. En la
fermentación típica de penicilina existe una fase de crecimiento de
c.a. 40h con un tiempo de duplicación de 6h, durante la cual se forma la mayor
parte de la masa celular. El suministro de oxígeno es crítico en el
cultivo en crecimiento ya que el aumento de la viscosidad dificulta la transferencia
de oxígeno. Después de la fase de crecimiento, el cultivo llega a la
fase real de producción de penicilina. Debido al aporte de distintos componentes al medio, la fase de producción
puede extenderse hasta 120-160h.
El medio de un cultivo típico alimentado puede variar dependiendo de la cepa, y generalmente consiste en:
· Líquido de maceración de maiz (4-5% peso seco).
· Una fuente de Nitrógeno adicional, harina de soja, extracto de levadura
o suero.
· Una fuente de carbono, lactosa.
· Varios tampones
· El pH se mantiene constante a 6,5.
· El ácido fenilacético o el fenoxiacético se alimentan
continuamente como precursores (0,5-0,8% del total).
Los procesos con alimentación de glucosa o melazas también tienen éxito.
En estos casos las velocidades de alimentación son de 1.0-2.5 kg*m-3*h-1,
con una concentración de glucosa de 500 kg*m-3.
Aproximadamente el 65% de la fuente de carbono metabolizada se utiliza para el mantenimiento
energético, el 25% para el crecimiento y sólo el 10% para la producción
de penicilina.
Se ha intentado la producción de penicilina por fermentación
continua, pero ha sido difícil debido a la inestabilidad
de las cepas de producción. Como alternativa se ha sugerido un sistema de
"tanque de llenar y sacar". En este procedimiento el 20-40% del contenido de la fermentación
se saca y se reemplaza con solución fresca de nutrientes; este proceso puede
ser repetido hasta diez veces sin reducción del rendimiento.
Se está llevando a cabo una intensa investigación para producir penicilina
con células inmovilizadas. En un estudio a escala de laboratorio se demostró la ventaja de
este enfoque sobre el uso de sistemas discontinuos alimentados, pero esta técnica
no ha sido introducida todavía a nivel comercial.
La penicilina es excretada al medio y menos del 1% permanece unida al micelio. Después
de la separación del micelio, la recuperación
del producto se lleva a cabo por medio de dos etapas de extracción
continua en contracorriente del caldo de fermentación con acetato de amilo
o de butilo a 0-3°C y pH: 2,5-3,0. El rendimiento es de alrededor del 90%.